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Fatima iglesia Decatur//
Violencia estudiantil: señales que importan

Violencia estudiantil: señales que importan

La violencia reciente en campus universitarios ha generado natural indignaciu00f3n y transversal rechazo. Mediante una declaraciu00f3n pu00fablica el CRUCH ha sido categu00f3rico en condenar estos hechos. Bienvenida postura que, sin embargo, contrasta con la pasividad respecto a actos de violencia previos como las tomas que se han sucedido au00f1o a au00f1o. Ello ha contribuido a normalizarlas y a validar mu00e9todos de fuerza de suyo ilegu00edtimos. Si las mismas razones que hoy correctamente se invocan se hubieran aplicado oportunamente a las tomas, quizu00e1s hoy la historia seru00eda otra. n u00bfCuu00e1les son los argumentos del CRUCH en contra de la violencia reciente? Primero, ir u201ccontra las normas de moralidad y civismo que hacen posible una convivencia humana mu00e1s respetuosa y edificanteu201d. Segundo, u201cvulnerar derechos fundamentales de estudiantes y de otros integrantes de la comunidad universitariau201d. Tercero, u201cdau00f1ar gravemente la credibilidad e institucionalidad de las instituciones universitarias, atendida su misiu00f3n cultural e intelectualu201d. Cuarto, u201cprovocar un serio perjuicio para las actividades propias de la universidadu201d. Inapelables argumentos. n El punto es que cada uno de estos argumentos aplica tambiu00e9n a un historial de tomas que, en algunos casos, se han extendido por meses. Se trata, de actos de fuerza ilegu00edtimos que, apoderu00e1ndose de un espacio comu00fan, tambiu00e9n atentan contra la convivencia, vulneran el derecho de estudiantes a estudiar y de profesores y personal a ejercer sus labores, dau00f1an la credibilidad de las instituciones y perjudican gravemente las actividades propias de la universidad. Siendo esto asu00ed, u00bfpor quu00e9, no se alzu00f3 la voz con la misma claridad? n Por supuesto, el problema no es exclusivo de la universidad. Lo mismo ha ocurrido a nivel escolar. La actitud pasiva respecto a las tomas, cuando no de respaldo por parte de ciertos actores polu00edticos, ha contribuido a normalizarlas, entregando la seu00f1al de que recurrir a la fuerza es legu00edtimo. Por supuesto, las seu00f1ales importan: graves actos de violencia, como por ejemplo los del Instituto Nacional, no son ajenos a estas. n Dos son las razones que tu00edpicamente se dan para hacer la vista gorda. La primera es la eventual legitimidad de las reivindicaciones. Pero, como es obvio, la legitimidad de las causas no convierte en legu00edtimos a los medios empleados. Si asu00ed fuera, poco nos separaru00eda de un estado de naturaleza de guerra de todos contra todos. La segunda es que se trataru00eda de decisiones democru00e1ticas adoptadas por una mayoru00eda (por cierto, solo de estudiantes). Pero este argumento tambiu00e9n es falaz y revela una pobru00edsima comprensiu00f3n de la democracia. u00bfDesde cuu00e1ndo esta significa que derechos fundamentales puedan ser conculcados por simple mayoru00eda? n Mu00e1s allu00e1 de la pertinente condena a los recientes actos de violencia estudiantil, es necesaria una autocru00edtica sobre las seu00f1ales dadas en el pasado sobre los medios de reivindicaciu00f3n aceptables. De no hacerla, ni enmendar el rumbo, solo cabe esperar nuevas declaraciones pu00fablicas, como si esa fuera una soluciu00f3n. n”,”post_title”:”Violencia estudiantil: seu00f1ales que importan”,”post_excerpt”:””,